
6 DE ENERO DE 1449. EN MISTRA, IMPERIO BIZANTINO.
ES CORONADO CONSTANTINO XI PALEÓLOGO, EL ÚLTIMO EMPERADOR DE BIZANCIO, QUE SERÁ INCAPAZ DE DEFENDER EL IMPERIO QUE SE LE HA CONFIADO. - exhibido por BILL HISTORIAS.
Constantino, hijo de Manuel II Paleólogo y de Helena Dragas, es coronado como Emperador del Imperio Bizantino. A su advenimiento, el Imperio Bizantino está en una grave crisis, cada vez más acosado por el arrollador Imperio Otomano por un lado, y extorsionado por la Cristiandad Occidental por el otro. El propio Constantino XI ha obtenido el trono gracias al apoyo en las sombras de Murad, el sultán del Imperio Otomano, que lo ha defendido en contra de su hermano Demetrio. A estas alturas del partido se hace evidente que el Imperio Bizantino no es sino un espectro de lo que antaño ha sido. Cuando Murad fallezca y deje paso al más agresivo Mehmet II, la suerte del Imperio Bizantino quedará por completo sellada. Constantino XI será impotente en el mejor de los casos, e incompetente en el peor, para evitar la invasión otomana. Pero a pesar de que su reinado acabará con la caída de Constantinopla en manos de los otomanos, la posteridad griega cristiana, lejos de renegar de él como un perdedor, le considerará una especie de mártir caído y se entregará al paciente e inútil ejercicio de esperar su regreso de entre los muertos, para entregar Constantinopla de regreso a los griegos, como si ellos se merecieran más la ciudad o cualquier ciudad que los turcos, o que cualquier otro pueblo. Cinco siglos y medio después de la caída de Constantinopla, los griegos nacionalistas seguirán aún enclavados en esta esperanza iluminista.
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